Como historiador marxista, uno de los objetivos que Samuel tuvo presente a lo largo de toda su carrera, y que se hace especialmente manifiesto en su libro Theatres of Memory, fue el de retirarles a los expertos y a la academia el derecho de monopolio sobre la historia, para devolverle su carácter de disciplina social. Se- gún señalaba, la historia no es tanto una disciplina científica capaz de ofrecer una imagen exacta de los acontecimientos pasados, sino una forma social del conoci- miento y que, como tal, varía en su forma y sus contenidos a lo largo del tiempo. Bajo su perspectiva, la historia no viene conformada tanto por la aplicación de un método de investigación riguroso, sino por una serie de prácticas y de institucio- nes sociales que la hacen dependiente del contexto social en que es escrita.