¿no sería la ficción concebida en su máxima expresión estética, a pesar del mercado y la industria cultural, el único medio de pensamiento que le queda a quien pretenda no ya solo entender sino intervenir en los caóticos procesos del mundo postmoderno?

“Esta ficción suprema se organiza, pues, como una conspiración novelesca contra la idea misma de lo natural, de lo auténtico o genuino, uno de los mitos fundacionales de la cultura americana (y no solo de ella, el dispositivo de enraizamiento es común a todas las culturas); contra la idolatría de tomar por reales los sistemas simbólicos, la tendencia humana a naturalizarlo o neutralizarlo todo en fosilizados sistemas de valores, desde la violencia de los procesos biológicos y sociales o la artificialidad de los sistemas de organización de la vida hasta el significado y el desgarro de la cultura. Y sobre todo esta confabulación narrativa se insurge, como en Burroughs o Pynchon, contra la idea de realidad difundida desde el poder. En el fondo, la gran pregunta que DeLillo se atreve a plantear sería esta: ¿Corresponden nuestro pensamiento y comportamiento y nuestras ficciones a todo lo que conocemos y podemos conocer del mundo contemporáneo? Dicho de otro modo: ¿no sería la ficción concebida en su máxima expresión estética, a pesar del mercado y la industria cultural, el único medio de pensamiento que le queda a quien pretenda no ya solo entender sino intervenir en los caóticos procesos del mundo postmoderno?

LA VUELTA AL MUNDO: DON DELILLO 2: EL LIBRO AMERICANO DE LOS MUERTOS VIVIENTES.