todo está relatado comprensiblemente: lo que ocurre es que los acontecimientos presentados carecen de lógica, todo es absurdo e indeterminado

Pynchon es un narrador sofisticado y un contador de historias nato. Al contrario de lo que sucede en la ficción de David Foster Wallace, donde el postmodernismo exige una metamorfosis narrativa, en las novelas de Pynchon todo está relatado comprensiblemente. Lo que ocurre es que los acontecimientos presentados carecen de lógica, todo es absurdo e indeterminado, los protagonistas “persiguen” cosas, cuestionan las acciones que toman, y nada está claro. Estados Unidos es un país víctima de sus propios miedos —asaltados por los enemigos interiores—, que manda a ciudadanos a guerras inventadas. California —donde Pynchon ambientó varias novelas— es la prueba de esa contradicción.

via La obsesión postmodernista y la fascinación por el absurdo: David Lynch, Foster Wallace y Thomas Pynchon | FronteraD.