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SUR Escuela: Mapas

HacerMAPAS

#ghostsession en metalibrería

Este viernes, 31 de octubre, participaré en “Fantología y los encantados lugares del no-ser,” una #ghostsession-conversación con Ana Carrasco Conde, Carlos Javier González Serrano y Jordi Massó en Metalibrería. Calentando, no motores, sino la imaginación, algunas imágenes:

 

WinchesterMysteryHouse

A-HoL

A-JamesTurrellBreathingLightFlorianHolzherr

The-Shining-Overlook-Hotel

A-NYCAerial-grid

A-EnewetakAtollRuin

AmericanGothic

nos apropiamos de la ciudad sólo en el instante de la revuelta, puesto que sólo esta última, por un instante, la hace cognoscible

“7. El archivo puede destruirse sin que la estructura de la sociedad sea tocada: la ciudad, lugar de lo social por excelencia, no es en efecto una entrega inerte de noticias, sino el mapa viviente, móvil e ilimitado de los crímenes. Desde las calles hasta la cárcel y los diarios, procede así sin obstáculos la actividad única y febril: su tarea consiste en reconducir el crimen hacia dentro del juego de la normalidad social. Esta tarea no atañe sólo a los individuos, sino más bien a bandas enteras de opositores al orden o, mejor, a muchedumbres o masas delincuentes.

La experiencia del mouton se manifiesta mejor y se hace más fructífera allí donde acontece algo inesperado. Con el estallido imprevisto de la revuelta, que interrumpe la continuidad del archivo, aparecen los delatores, útiles y enrolables. Pero así, imprevista, se anima también la muchedumbre, peligrosa por definición. El policía y el agente provocador saben mejor que cualquier otro que “la masa incitada se forma en vista de una meta velozmente alcanzable” (Elias Canetti, Masse une Macht, 1960). En el juego antagonista de la muchedumbre, de su formación y de su igualmente veloz disolución, la policía recompone sin cesar la normalidad social, instaurando el dominio indiscutido de los “hechos”. París es la capital de Haussmann y del comisario Bertillon, es la sociedad que avanza ahí donde la multitud sediciosa emprende la retirada.

Nos apropiamos en verdad de la ciudad sólo en el instante de la revuelta, puesto que sólo esta última, por un instante, la hace de veras cognoscible. Entonces y por vez primera, ya no estamos solos. Pero cuando la muchedumbre se dispersa, la sociedad vuelve a adherirse perfectamente a cada calle y a cada pared. Entonces el “no estar ya solos” se convierte en el “estar de nuevo en sociedad”. La ciudad regresa inapreciable, mientras que el urbanismo aflora entre el polvo de la masa dispersa.”

Clase. El despertar de la multitud.
Andrea Cavalletti.

when the borders begin to constitute a grid ranging over the new social space, and cease simply to border it from the outside

“Borders have been the anti-democratic condition for that partial, limited democracy which some nation-states enjoyed for a certain period, managing their own internal conflicts (sometimes exporting them too, but that is very much a process which requires a border line). (…) As soon as borders become differentiated and multiple once again — once they begin to constitute a grid ranging over the new social space, and cease simply to border it from the outside — then the alternative lies between an authoritarian, and indeed violent, intensification of all forms of segregation, and a democratic radicalism which has as its aim to deconstruct the institution of the border.”

“What is a border?” in Politics and the Other Scene,
Étienne Balibar

el camino es un elogio del espacio

     «Depuis huit jours, j’avais déchiré mes bottines
     aux cailloux des chemins…»
escribe Rimbaud

     Camino: franja de tierra por la que se va a pie. La carretera se diferencia del camino no sólo porque por ella se va en coche, sino porque no es más que una línea que une un punto a otro. La carretera no tiene su sentido en sí misma; el sentido sólo lo tienen los dos puntos que une. El camino es un elogio del espacio. Cada tramo del camino tiene sentido en sí mismo y nos invita a detenernos. La carretera es la victoriosa desvalorización del espacio, que gracias a ella no es hoy más que un simple obstáculo para el movimiento humano y una pérdida de tiempo.
     Antes de que los caminos desaparecieran del paisaje, desaparecieron del alma humana: el hombre perdió el deseo de andar, de caminar con sus propias piernas y disfrutar de ello. Ya ni siquiera veía su vida como un camino, sino como una carretera: como una línea que va de un punto a otro, del grado de capitán al grado de general, de la función de esposa a la función de viuda. El tiempo de la vida se convirtió para él en un simple obstáculo que hay que superar a velocidades cada vez mayores.
     El camino y la carretera son también dos concepciones diferentes de la belleza. Cuando Paul dice que en tal o cual lugar hay un paisaje hermoso, eso significa: si paras el coche verás un hermoso castillo del siglo XV y junto a él un parque; o: hay allí un lago y, por su brillante superficie, que se extiende a lo lejos, navegan los cisnes.
     En el mundo de las carreteras un paisaje hermoso significa: una isla de belleza unida por una larga línea a otras islas de belleza.
     En el mundo de los caminos la belleza es ininterrumpida y constantemente cambiante; a cada paso nos dice: &laquo¡Deténte!».

La inmortalidad, Milan Kundera

“puntos fijos”, elementos de referencia que le permitan a uno mantenerse orientado en el plano de la ciudad y en los otros planos simultáneos o sucesivos del tiempo

Patrick Modiano es un escritor contagioso. No es posible leerlo sin transfigurarse un poco en un personaje suyo. Empieza uno a leer una novela de Patrick Modiano y cuando sale a la calle ya nota que va entre muy absorto y muy atento, percibiéndolo todo a su alrededor y al mismo tiempo echando en falta lo que ya no existe, fijándose en los desconocidos y en las desconocidas que pasan y en los nombres de las tiendas, en todo eso que uno de sus personajes llama “puntos fijos”, elementos de referencia que le permitan a uno mantenerse orientado en el plano de la ciudad y en los otros planos simultáneos o sucesivos del tiempo. Uno va por la calle, en este octubre atlántico de Madrid, con una novela de Modiano en el bolsillo, y se parece al muy probable narrador de esa misma novela, que quizá llevará un libro de título raro comprado en un puesto de segunda mano o un cuaderno en el que vaya apuntándolo todo: nombres de calles de París que muchas veces aluden a ciudades o a países extranjeros, direcciones de personas o de negocios tomadas de los anuncios por palabras, nombres de cines, de cafés, de tiendas, de librerías, números de teléfono.

via Octubre Modiano
Antonio Muñoz Molina | Babelia
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a long-held positivist fantasy — the complete account of the universe that is always just around the corner

For Rudder and the other neo-positivists conducting research from tech-company campuses, Big Data always stands in the shadow of the bigger data to come. The assumption is that there is more data today and there will necessarily be even more tomorrow, an expansion that will bring us ever closer to the inevitable “pure” data totality: the entirety of our everyday actions captured in data form, lending themselves to the project of a total causal explanation for everything. Over and over again, Rudder points out the size, power, and limitless potential of his data only to impress upon readers how it could be even bigger. This long-held positivist fantasy — the complete account of the universe that is always just around the corner — thereby establishes a moral mandate for ever more intrusive data collection.

via View From Nowhere. On the cultural ideology of Big Data
Nathan Jurgenson in The New Inquiry
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desorden

“Cuando acabo algo, lo suelo olvidar al cabo de unos pocos meses, y lo único que me queda es un caos de cuartillas y anotaciones dispersas, de modo que por lo general tengo que rehacerlo todo de nuevo.” — Gottfried Wilhelm Leibniz

Pero hay un rayo de sol en la lucha que siempre deja la sombra vencida.

Yo que creí que la luz era mía
precipitado en la sombra me veo.
Ascua solar, sideral alegría
ígnea de espuma, de luz, de deseo.

Sangre ligera, redonda, granada:
raudo anhelar sin perfil ni penumbra.
Fuera, la luz en la luz sepultada.
Siento que sólo la sombra me alumbra.

Sólo la sombra. Sin astro. Sin cielo.
Seres. Volúmenes. Cuerpos tangibles
dentro del aire que no tiene vuelo,
dentro del árbol de los imposibles.

Cárdenos ceños, pasiones de luto.
Dientes sedientos de ser colorados.
Oscuridad del rencor absoluto.
Cuerpos lo mismo que pozos cegados.

Falta el espacio. Se ha hundido la risa.
Ya no es posible lanzarse a la altura.
El corazón quiere ser más de prisa
fuerza que ensancha la estrecha negrura.

Carne sin norte que va en oleada
hacia la noche siniestra, baldía.
¿Quién es el rayo de sol que la invada?
Busco. No encuentro ni rastro del día.

Sólo el fulgor de los puños cerrados,
el resplandor de los dientes que acechan.
Dientes y puños de todos los lados.
Más que las manos, los montes se estrechan.

Turbia es la lucha sin sed de mañana.
¡Qué lejanía de opacos latidos!
Soy una cárcel con una ventana
ante una gran soledad de rugidos.

Soy una abierta ventana que escucha.
por donde va tenebrosa la vida.
Pero hay un rayo de sol en la lucha
que siempre deja la sombra vencida.

Eterna Sombra,
Miguel Hernández



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