fantasía

La negociación sobre el estatus de la fantasía. En tiempos modernos el problema consistía en discernir entre la realidad y las fantasías. En los posmodernos, en la atribución de valor simbólico a las fantasías. En la Era Afterpop la dificultad reside en precisar el estatus formal e incluso legal de la fantasía en la maraña mediática y metamediática. Ahora la fantasía está ahí, como lo está internet, omnipresente e intangible: está al alcance de la mano, y el problema no es difernciarla de otra cosa sino averiguar en qué remoto nivel de las redes digitales y jurídicas sucede.”

Eloy Fernández Porta, €®O$. La superproducción de los afectos, p.218

[¿se trata de un problema de en qué nivel sucede, o cómo funciona la fantasía respecto a cómo funcionaba?]