Excepción y cuerpo rebelde:
lo político como generador de una arquitectónica menor

Resumen de la tesis doctoral Excepción y cuerpo rebelde:
lo político como generador de una arquitectónica menor

leída el 22 de septiembre de 2017 en la ETS de Arquitectura,
Universidad Politécnica de Madrid. English version.

Tras las elecciones iraníes de 2009 la ciudad de Teherán vivió una ola de protestas para denunciar las supuestas irregularidades del proceso electoral. Con las calles llenas de policía persiguiendo a los manifestantes, los habitantes de la ciudad subieron a las azoteas para expresar su desacuerdo. Cada noche un coro de voces gritaba desde allí los mismos cánticos que la generación de sus padres había lanzado, treinta años antes y desde ese mismo lugar, para protestar contra el Shah. Al hacerlo, estos cuerpos rebeldes producían una espacialidad compartida fuera del alcance del poder: lo político esquivaba las formas espaciales de la excepción. Y es que, la excepción es el instrumento de una política que tiene miedo de lo político. No es una anomalía, o ruptura de un estado normativo, sino la articulación de una relación de exclusión inclusiva, exclusión de lo político de la comunidad política, mediante una sujeción que lo interioriza. Un dispositivo que tiene un marcado carácter espacial, pues funciona en base a una constante re-articulación de interiores, exteriores, umbrales y superposiciones, en un diagrama que, lejos de permanecer estático a lo largo de los siglos, se encuentra sometido a un constante proceso de recomposición, precisamente porque está implicado en una danza constante con lo político (el indeterminable “lo que puede un cuerpo” spinozista). En este cuerpo, expresión de la autoproductividad inmanente de lo real, reside el fundamento ontológico compartido entre lo político, como poder del cuerpo en el entrelazado de nuestro estar en común, y lo arquitectónico como poder de ese mismo cuerpo de situarse y producir espacialidades complejas. Así, todo aquel cuerpo, que, en su rebelión, entra en conflicto con los efectos de la excepción, lo hace poniendo en práctica un conjunto abierto de usos y saberes fundados en su propia corporeidad, lo que hemos denominado “arquitectónica menor.” En la base de ésta, encontramos dos conceptos fundamentales, la espacialidad propia del cuerpo y la común de la multitud. La primera se define por los afectos que extienden el alcance del cuerpo y le implican más allá de sí mismo, produciendo un mundo de relaciones que le es propio. La segunda, exige reconocer el papel de la multitud como cuerpo múltiple y la espacialidad común como la composición de las espacialidades propias que lo constituyen. Este fundamento afectivo de la espacialidad transforma conceptos tradicionales de la disciplina arquitectónica como el límite, la geometría, la forma, el proyecto o el diagrama. Tras desarrollar estos instrumentos en la primera parte de la tesis, iniciamos, en la segunda, una genealogía fragmentaria del conflicto entre excepción y cuerpo rebelde a partir de una serie de situaciones históricas significativas: las formas espaciales del Gran Encierro caracterizado por el Hôpital Général de París y la geografía móvil representada por las Cours des Miracles durante el siglo XVII; la producción espacial clandestina ante la construcción de la “grille” biopolítica y el campo policial de la Francia del XVIII, así como su génesis en las formas del poder pastoral medieval; y, finalmente, la afirmación de la espacialidad propia del cuerpo que desestabilizó la realidad duplicada producida por el sistema de segregación del Sur de los Estados Unidos durante el siglo XX. Los avances en la historia de ese conflicto nos permiten enriquecer, en su despliegue, los conceptos y herramientas propuestos inicialmente, lo político y lo arquitectónico, así como su base común en un cuerpo que se confirma como fundamento de una arquitectónica menor.



Copyright © 2004–2009. All rights reserved.

RSS Feed. This blog is proudly powered by Wordpress and uses Modern Clix, a theme by Rodrigo Galindez.